Novedades

Un ingeniero emprendedor

11/10/2017
“Yo quería ser ingeniero”. Así empieza la charla Herman Schenck, Ingeniero en Telecomunicaciones de la Universidad ORT Uruguay y continúa: “quería seguir una carrera que estudiara cómo funcionan las cosas y que me enseñara a pensar”.

Herman Schenck"Cuando uno aprende cómo funcionan las cosas puede entender el funcionamiento ya sea de un circuito, de un sistema o de una organización", afirma.

Lo que no tenía claro era su especialización, primero pensó en mecánica, luego en electrónica hasta que con el tiempo descubrió las telecomunicaciones, la complejidad y las posibilidades que brindan.

“Cuando estaba en el liceo no tenía idea de todo lo interesante que había detrás de un sistema de telecomunicaciones, además, es una carrera muy amplia, un profesional puede trabajar en redes, antenas, informática, entre otras áreas”, dice.

Ese pensamiento de entender cómo funcionan las cosas lo llevó a crecer en el mercado laboral. Siendo estudiante buscó un trabajo en la industria. Como era muy joven y sin experiencia consiguió un puesto de cadete del Gerente de Finanzas de una empresa, pero su voluntad y osadía lo llevaron a plantearse un puesto como encargado de planta. “Antes de empezar con un proyecto me sentaba a pensar cómo hacerlo, lo escribía, lo ejecutaba y luego buscaba mejoras”, explica sobre su forma de trabajar.

Luego de esa experiencia, Herman buscó otra salida laboral. “Me presenté a un llamado para gerenciar una empresa de paneles solares y energía renovables, pedían ingenieros civiles y/o arquitectos, pero pensé que cualquier ingeniero les vendría bien. Porque lo importante es como pensás, como organizás una obra, cómo presupuestás un trabajo”. Y tenía razón porque quedó seleccionado.

Creció mucho, adquirió experiencia laboral pero sus estudios estaban cada vez más olvidados, “Con la demanda del trabajo, a la facultad la había relegado y en un momento tuve que decidir. Me quedé con la carrera, estuve al borde de elegir el trabajo porque es lo que te permite tener un ingreso, mantenerte pero la carrera te queda para siempre y seguro te va a abrir más puertas”, afirma.

Herman se recibió con un proyecto final titulado Vlanator 3000 y consiste en una aplicación, construida por software libre, de control y optimización de tráfico en Redes Definidas por Software para data center.

Luego de cumplir con su meta de recibirse se embarcó en otro sueño, tener su propia empresa. “Desde chico tuve la fantasía de tener mi propia empresa, me animé y empecé con Industria.uy, que ofrece servicios y asesoramiento en eficiencia energética”.

“Vamos a las empresas y vemos las oportunidades de mejora, proponemos proyectos que gasten menos energía y que el costo de implementarlos sea menor que el ahorro que van a producir después”, explica.

Pero sus emprendimientos no quedaron ahí y, junto a su esposa, decidieron fundar Amueblate, un estudio de diseño que trabaja para el exterior.

Frente a la pregunta de qué hace un ingeniero en un estudio de diseño, Herman explica que “por ejemplo ayuda a pensar en los costos, que el mueble sea accesible y en el aprovechamiento de los materiales”.

“Pensamos en el consumidor, proponemos productos prácticos, y un factor muy importante, incorporamos tecnología, por ejemplo una mesa de luz con cargador para celular o un escritorio que incluye enchufes eléctricos”.

Recursos académicos