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El 11F, un homenaje a las científicas que abrieron camino, a las de hoy y a las que vendrán

10/02/2021
Como cada año desde 2016, este jueves 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. A través de los testimonios de una docente, una graduada y una estudiante de Biotecnología de ORT, la universidad homenajea a las mujeres científicas en este 11F.
Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

El 22 de diciembre de 2015, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) estableció los 11 de febrero de cada año como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

A causa de los obstáculos que siguen encontrando las mujeres en los distintos campos profesionales, se implementó esta conmemoración en apoyo a las jóvenes, su educación y su plena capacidad para hacer oír sus ideas son los motores del desarrollo y la paz. El objetivo es fortalecer la participación de las comunidades de mujeres y niñas en los ámbitos de la ciencia y la tecnología.

Por tal motivo, este 11F la Universidad ORT Uruguay homenajea la lucha por la igualdad de género en la ciencia mediante tres representantes de su comunidad científica femenina: la docente Lorena Betancor; la graduada y docente Pía Campot; y la estudiante Evangelina Saravia.

"Festejar este día es reivindicar los conocimientos y valores. Es agradecer a quienes nos pasaron la posta y es decirles que vamos a continuar con este legado tan importante", dice Saravia.

Marie Curie como inspiración

*Lorena Betancor.*Lorena Betancor es Doctora en Biología Molecular. Dicta clases en las carreras de Ingeniería en Biotecnología y la Licenciatura en Biotecnología de ORT, y también es catedrática de Tecnología de las Proteínas de la Facultad de Ingeniería de la universidad.

Desde niña a Betancor le interesaba la biología y el cómo y por qué ocurrían las cosas desde el punto de vista molecular. “La lógica social dictaba que, si me gustaba la biología, debía hacer Medicina”, cuenta.

Ese interés y curiosidad por la ciencia se sostuvo en el tiempo y se fue transformando en la vocación que, una vez terminado el Bachillerato, la llevó a estudiar no Medicina, sino la Licenciatura en Bioquímica. Según recuerda, una de las mujeres científicas que marcó ese camino fue Marie Curie: “Leí su biografía siendo adolescente y me impresionó mucho”.

A la hora de hacer referencia a los obstáculos que encuentran las mujeres en el rubro de la ciencia, Betancor considera que, en cuanto a los aspectos más prácticos, entre las principales barreras para las mujeres está el balance entre las responsabilidades familiares y la conciliación con la vida profesional. Sostiene que las horas que se dedican a investigación son muchas, tanto en el laboratorio, haciendo experimentos, como también leyendo, pensando y creando. “Eso genera mucho desgaste físico y psíquico, que recae mucho más asiduamente en las mujeres”, indica.

Una lucha que continúa

*Pía Campot.*Pía Campot es graduada de Ingeniería en Biotecnología de ORT, docente y coordinadora adjunta del Laboratorio de Biotecnología de la Facultad de Ingeniería de la universidad. Recientemente fue distinguida, por la versión en español de MIT Technology Review —revista de Massachusetts Institute of Technology (MIT)—, como una de los 35 jóvenes latinoamericanos innovadores del 2020, por su emprendimiento Enteria, una empresa biotecnológica dedicada al análisis de la microbiota humana.

Al igual que Betancor, Campot siempre se interesó por la ciencia porque “era una forma de encontrarle explicación a las cosas”. Cuando terminó el Bachillerato se topó con Ingeniería en Biotecnología de ORT, bastante nueva en ese entonces. De la carrera no sabía mucho más que el hecho de que implicaba trabajar en el laboratorio, pero le divertía. Así fue que se introdujo en el mundo de la biotecnología y asegura no arrepentirse.

Según Campot, en su camino como profesional de la ciencia ha tenido que soportar miradas prejuiciosas por ser una mujer líder de un proyecto científico, y afirma que la igualdad de género en su rubro “es algo por lo que hay que seguir luchando”. Y más cuando la producción científica disminuye notoriamente por parte de las mujeres al tener que conjugar la vida familiar con la profesional: “Nos deja en una posición de desventaja injusta frente a los hombres”, agrega.

Educación que busca generar conciencia

*Evangelina Saravia.*Evangelina Saravia, en tanto, estudia Ingeniería en Biotecnología en ORT desde el 2019. Según dice, confía en que la desigualdad de género en la ciencia tenderá a desaparecer desde la educación: “En la universidad, en la materia Aspectos Éticos y Sociales de la Biotecnología, he tenido clases acerca del tema para generar conciencia”. La equidad entre hombres y mujeres en el rubro es algo que la ilusiona de cara al futuro de la profesión que eligió.

Saravia se interesó por la ciencia desde pequeña. Le gustaban las clases de Química y encontró en Ingeniería en Biotecnología una carrera que envuelve todo lo que pretende de su futura vida profesional.

 

El 11F, una fecha que visibiliza el problema

Según la Unesco, la ciencia y la igualdad de género son fundamentales para el desarrollo sostenible. Sin embargo, siguen existiendo obstáculos para las mujeres en este campo: menos del 30 % de los investigadores científicos del mundo son mujeres.

Para Campot, es importante continuar el trabajo que se viene haciendo para fomentar el apoyo a mujeres en esta profesión, y para mostrarles y despertarles el interés científico a las niñas que recién empiezan este camino.

Por su parte, Betancor afirma ver un interés alentador en sus estudiantes mujeres por aprender y vincularse con el mundo científico. Opina que visibilizar el problema de la brecha de género en la ciencia es el primer paso para disminuirla. “Además, es una iniciativa que permite visibilizar referentes para las niñas y acercar temáticas a sus padres, tutores o educadores, quienes terminan siendo los principales fomentadores y facilitadores de su acercamiento a la ciencia”, explica.

Menos del 30 % de los investigadores científicos del mundo son mujeres, según datos de Unesco.

En tanto, para Saravia es sumamente importante que haya un día especial, como el 11 de febrero, en el que se divulguen los logros que otras mujeres han alcanzado y que pueden ser referentes de muchas otras, para inspirar y motivar a más jóvenes a explorar el mundo de la ciencia. “Tenemos que ser persistentes, para que cada vez más gente tome conciencia acerca de la desigualdad de género que aún es un tema preocupante a nivel mundial. Festejar este día es reivindicar los conocimientos y valores. Es agradecer a quienes nos pasaron la posta y es decirles que vamos a continuar con este legado tan importante”, finaliza.