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Seguridad informática: los ataques más comunes y cómo proteger una red

Para comprender qué es la seguridad informática y cómo mantenernos seguros ante ataques informáticos cada vez más complejos que buscan robar nuestros datos o acceder a nuestros dispositivos, aprenderemos sobre amenazas comunes como phishing, malware y ransomware, junto con distintas estrategias y herramientas de protección. 

Seguridad informática

La seguridad informática es un aspecto fundamental para personas, empresas y organizaciones. Especialmente para quienes dependen de la tecnología para almacenar información, comunicarse y operar diariamente. 

Actualmente, los ciberataques pueden afectar desde dispositivos personales hasta grandes infraestructuras empresariales, generando pérdidas económicas, robo de datos y fallas operativas. 

Frente a este escenario, proteger una red informática ya no es una tarea técnica, sino una necesidad estratégica.

Qué es la seguridad informática 

La seguridad informática es el conjunto de medidas, tecnologías y prácticas diseñadas para proteger sistemas, redes, dispositivos y datos de una organización frente a amenazas digitales. 

Su objetivo principal es evitar accesos no autorizados, robos de información, ataques maliciosos y pérdidas de datos que puedan afectar a personas o empresas. 

La seguridad informática no solo se limita a instalar antivirus o firewalls. 

Actualmente, cualquier organización que utilice internet, servidores o servicios en la nube necesita aplicar estrategias de seguridad digital para reducir riesgos y garantizar el funcionamiento seguro de su infraestructura tecnológica. 

La seguridad informática se basa en tres principios fundamentales: 

  • Confidencialidad: Garantiza que solo las personas autorizadas puedan acceder a la información.  
  • Integridad: Asegura que los datos no sean modificados o alterados sin permiso. 
  • Disponibilidad: Permite que los sistemas y la información estén accesibles cuando se necesiten. 

Estos principios son la base de cualquier estrategia moderna de protección de datos. 

Los ataques de malware, el robo de credenciales y los accesos no autorizados pueden generar pérdidas económicas y problemas legales relacionados con la protección de datos. 

antivirus o firewalls.

Sin embargo, muchas brechas de seguridad comienzan por acciones simples, como el uso de contraseñas débiles o la apertura de correos electrónicos fraudulentos, el eslabón más débil en la cadena de protección es el ser humano: el empleado de la empresa o el usuario final.  

Por esta razón, la seguridad informática también incluye la concientización de sus empleados en el uso de políticas internas, control de accesos, y actualización constante de sistemas. 

Los ataques informáticos más comunes 

A medida que aumenta el uso de servicios online, también crecen las oportunidades para que los ciberdelincuentes exploten vulnerabilidades en sistemas, redes y dispositivos. 

Según el artículo Cyber security: State of the art, challenges and future directions, la ciberseguridad se ha convertido en una preocupación crítica para organizaciones e investigadores, ya que la demanda creciente de digitalización expone a personas y empresas a amenazas digitales en constante evolución. 

Existen múltiples tipos de amenazas digitales capaces de comprometer la seguridad de una organización.

Phishing: el robo de información mediante engaños 

El phishing es una de las amenazas más frecuentes dentro de la seguridad informática y uno de los métodos más utilizados para cometer fraude online.  

Este tipo de ataque busca engañar a usuarios mediante: 

  • Correos electrónicos con apariencia oficial.  
  • Solicitudes urgentes para verificar cuentas o cambiar contraseñas.  
  • Enlaces que redirigen a páginas falsas.  
  • Robo de contraseñas y datos financieros.  
  • Mensajes que imitan bancos, empresas o servicios online. 

Generalmente, los atacantes intentan obtener credenciales de acceso, datos bancarios o información personal mediante links maliciosos. 

Malware y ransomware: daño de sistemas informáticos 

El malware es cualquier tipo de software malicioso diseñado para infiltrarse en sistemas y causar daños, robar información o permitir accesos no autorizados. 

https://youtu.be/fc2tbHWZu4I?si=KxP09xxEc4mcEm_p&t=12

Dentro de esta categoría se encuentran amenazas como: 

  • Virus informáticos: Se propagan infectando archivos y dispositivos.  
  • Troyanos: Aparentan ser programas legítimos para engañar al usuario.  
  • Spyware: Recopila información sin consentimiento.  
  • Ransomware: Bloquea archivos y exige un pago para recuperarlos.  

Las infecciones suelen producirse a través de descargas inseguras desde sitios no confiables, archivos adjuntos en correos electrónicos e instalación de software pirata o programas infectados. 

Los ataques ransomware son especialmente peligrosos para empresas y organizaciones, ya que secuestran archivos o bloquean sistemas completos hasta que la víctima pague un rescate económico. 

Ataques DDoS: saturación de servidores 

Un ataque DDoS o ataque distribuido de denegación de servicio tiene como objetivo saturar servidores, redes o plataformas digitales mediante la generación de un volumen masivo de tráfico falso dirigido hacia servidores que brindan servicios claves.  

Cuando el sistema recibe solicitudes excesivas, la memoria se satura y los servicios se enlentecen o fallan completamente.

Las consecuencias más comunes de un ataque DDoS son: 

  • Sitios web caídos o inaccesibles.  
  • Lentitud extrema en plataformas online.  
  • Interrupción de servicios digitales.  
  • Saturación de servidores y redes.  
  • Pérdida temporal de operaciones online.

Este tipo de ataques a redes afecta especialmente a empresas que dependen de plataformas online, comercio electrónico o servicios digitales. 

Ataques DDoS

Para reducir riesgos, las empresas suelen implementar sistemas de monitoreo de tráfico, firewalls avanzados y soluciones de seguridad de servidores capaces de detectar comportamientos sospechosos antes de que el ataque afecte la infraestructura. 

Ataques de fuerza bruta y robo de contraseñas 

Los ataques de fuerza bruta consisten en intentos automáticos de acceso donde los ciberdelincuentes prueban miles de combinaciones de usuarios y contraseñas hasta encontrar la correcta.  

Este método suele aprovechar contraseñas débiles, repetidas o filtradas en brechas de seguridad anteriores. 

Para mejorar la protección de cuentas y sistemas, se recomienda: 

  • Utilizar contraseñas seguras y únicas.  
  • Implementar autenticación multifactor. 
  • Cambiar credenciales periódicamente.  
  • Utilizar gestores de contraseñas.  
  • Evitar compartir accesos entre usuarios.  

El robo de contraseñas es una de las amenazas más comunes dentro de la ciberseguridad empresarial, ya que permite acceder a cuentas corporativas, servidores y sistemas internos con información sensible.

Cómo proteger una red informática 

Hoy, las organizaciones dependen de redes conectadas de forma constante a internet, lo que aumenta la exposición frente a amenazas como malware, phishing, ransomware o ataques DDoS. 

Por eso, la seguridad de red no depende de una única herramienta, sino de una estrategia combinada. 

Cómo proteger una red informática

Según Microsoft, la seguridad de red debe aplicar controles de acceso fuertes, autenticación multifactor, principio de mínimo privilegio, firewalls y protección de endpoints. 

Proteger una red informática de forma efectiva involucra la combinación de tecnologías y buenas prácticas:

  • Utilizar firewalls: Permiten controlar y filtrar el tráfico de entrada y salida de la red para bloquear conexiones sospechosas o no autorizadas.  
  • Sistemas y software actualizados: Las actualizaciones corrigen vulnerabilidades de seguridad que pueden ser aprovechadas por ciberdelincuentes. 
  • Herramientas de detección: Los antivirus ayudan a identificar malware, virus informáticos y otros tipos de software malicioso antes de que afecten los sistemas. 
  • Configurar contraseñas seguras: Utilizar claves complejas y diferentes para cada servicio reduce el riesgo de robo de contraseñas y accesos ilegales.  
  • Autenticación multifactor: añade una capa extra de seguridad al requerir una segunda verificación además de la contraseña.

Realizar copias de seguridad periódicas es una de las medidas más importantes dentro de cualquier estrategia de protección de datos. Estas permiten recuperar información crítica en caso de ataques o pérdidas accidentales de archivos. 

También es fundamental limitar accesos y permisos dentro de la red corporativa. 

Cada usuario debe tener acceso únicamente a la información y recursos necesarios para realizar su trabajo.  

De esta manera, se reduce el riesgo de accesos no autorizados 

Sobre todo, una estrategia efectiva de ciberseguridad empresarial debe incluir tanto la protección tecnológica como la capacitación de los usuarios.

Señales de que una red puede estar comprometida 

El primer paso y uno de los más importantes para tener en cuenta para reducir daños y evitar que un incidente de seguridad informática afecte por completo a una organización es prestar atención a comportamientos inusuales. 

En muchos casos, los ciberataques comienzan con señales pequeñas que pasan desapercibidas. 

  • Lentitud en sistemas o redes: Los equipos pueden funcionar más lentamente debido a procesos maliciosos ejecutándose en segundo plano.  
  • Accesos sospechosos: Inicios de sesión desde ubicaciones desconocidas o fuera del horario habitual pueden indicar una intrusión.  
  • Archivos cifrados o inaccesibles: Suele ser una de las principales señales de ataques ransomware dentro de una red corporativa.  
  • Pop-ups y ventanas emergentes: Pueden indicar infecciones de software malicioso o instalado sin autorización.  
  • Bloqueos frecuentes: Los fallos constantes en dispositivos o servidores también pueden estar relacionados con ciberataques. 

Cuanto más tiempo permanezca una amenaza dentro de una red, mayor será el riesgo de pérdida de información, interrupción de servicios y peligro para la seguridad digital de la empresa.  

detectar ciberataques

Por estas razones, identificar rápidamente señales sospechosas y monitorear constantemente sistemas y redes permite detectar ciberataques antes de que causen daños mayores.

Tendencias actuales en ciberseguridad 

La evolución constante de la tecnología también modifica la forma en que operan las amenazas digitales.  

Actualmente, las empresas enfrentan ataques más sofisticados y difíciles de detectar, especialmente por el crecimiento del trabajo remoto, los servicios en la nube y la conexión permanente de dispositivos a internet. 

  • Los ciberdelincuentes pueden crear mensajes fraudulentos más creíbles, automatizar ataques y mejorar técnicas de engaño.  
  • Muchas empresas almacenan información crítica en la nube, por lo que una mala configuración puede dejar datos expuestos.  
  • Cámaras, sensores, impresoras y otros dispositivos conectados pueden convertirse en puntos vulnerables si no se actualizan.  
  • Este enfoque asume que ningún usuario o dispositivo debe considerarse confiable automáticamente, incluso dentro de la red corporativa.  

Según el informe Cybersecurity Forecast 2025 de Google Cloud, el uso de inteligencia artificial por parte de ciberdelincuentes está aumentando la velocidad y complejidad de los ataques informáticos, especialmente en campañas de phishing, robo de credenciales y generación de malware automatizado. 

https://youtu.be/gEqTKgDIYHQ?si=5ZhPwtp3MLruOnVL

Por estas razones, la ciberseguridad empresarial evoluciona hacia estrategias más preventivas y centradas en la detección temprana de amenazas. 

Desde pequeñas empresas hasta grandes corporaciones, la protección de datos no es opcional. Es una prioridad dentro de la ciberseguridad empresarial. 

Cada decisión relacionada a la gestión de redes, accesos o datos influye directamente en la exposición al riesgo. 

Por ello, construir una cultura de seguridad sólida es tan importante como implementar herramientas técnicas, ya que ambos elementos trabajan juntos para reducir el impacto de las amenazas digitales. 

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