De Ingeniería en Telecomunicaciones a Berkeley

29/06/2026
Sebastián Bardacosta, graduado de Ingeniería en Telecomunicaciones, obtuvo una beca ANII-Fulbright para cursar un MBA en Berkeley Haas, una de las escuelas de negocios más reconocidas de Estados Unidos. Desde allí desarrolla una startup de energía, participa del ecosistema emprendedor de Silicon Valley y proyecta regresar a Uruguay una vez finalizados sus estudios.
De Ingeniería en Telecomunicaciones a Berkeley

Tras varios años trabajando en una multinacional, Sebastián decidió dar un giro en su carrera profesional para dedicarse por completo al emprendedurismo.

Su postulación contó con cartas de recomendación del decano de la Facultad de Ingeniería, Ing. Eduardo Mangarelli, y de Enrique Topolansky, director del Centro de Innovación y Emprendimientos (CIE) de la Universidad ORT Uruguay. Fue aceptado en cinco universidades y quedó en lista de espera en otras tres, pero la admisión a Berkeley terminó definiendo su camino.

“Mi plan era hacer la transición desde la multinacional hacia el emprendedurismo. Quería venir a Estados Unidos y ponerme completamente inmerso en el ecosistema emprendedor”, señaló Sebastián.

Berkeley y Silicon Valley

Actualmente cursa un MBA en Berkeley Haas, una de las escuelas de negocios consideradas entre las más prestigiosas de Estados Unidos.

Uno de los aspectos que más destaca es la diversidad y trayectoria de sus compañeros. Entre ellos hay exintegrantes de los Navy SEALs, atletas olímpicos, emprendedores que vendieron empresas por cientos de millones de dólares, profesionales de la NASA, integrantes de la lista Forbes Under 30 y referentes de distintas industrias.

“La gente es impresionante. Cada día te exponés a cosas que hacen que tu cerebro crezca un centímetro más”, comentó Sebastián.

La experiencia académica también le permitió acceder a algunas de las empresas y referentes más importantes del sector tecnológico. Participó en un hackathon realizado en la sede de OpenAI, donde conoció a Sam Altman, y asistió a actividades con líderes de empresas como Perplexity y Notion. Además, visitó organizaciones como Tesla y AngelList y participó de encuentros reducidos con referentes del ecosistema tecnológico.

Me parece surreal venir acá y poder conocer a personas que están construyendo algunas de las empresas más importantes del mundo.

Una comunidad a través del fútbol

Fuera del aula, Sebastián asumió la presidencia del club de fútbol del MBA, una experiencia que le permitió generar vínculos entre estudiantes de distintos países.

“Mi identidad dentro del MBA terminó siendo el fútbol. Me tocó ser presidente del equipo y generar una comunidad que unió a estudiantes internacionales y estadounidenses atrás de una pelota”, contó.

El equipo participa en torneos que reúnen a estudiantes de distintas universidades de Estados Unidos, una experiencia que también le permitió desarrollar habilidades de liderazgo y fortalecer la comunidad dentro de Berkeley.

Sebastián Bardacosta en Berkeley

Sebastián vive esta experiencia en Berkeley junto a su esposa, Sofía Gioscia, graduada de la Licenciatura en Gerencia y Administración de la Universidad ORT Uruguay, y su hijo Tomás. Ambos se conocieron en las clases de alemán recomendadas por la docente Miriam Kemna antes de realizar un intercambio académico en Alemania. Aunque cursaron en universidades distintas, ese fue el comienzo de una historia que hoy los encuentra compartiendo esta nueva etapa en Estados Unidos.

Emprender desde Berkeley

Además del MBA, Sebastián cofundó una startup junto a un compañero de clase, Martin Delanghe. El proyecto busca reducir los costos energéticos que enfrentan pequeñas y medianas empresas en California debido a los picos de consumo eléctrico.

La propuesta consiste en desarrollar baterías móviles capaces de suministrar energía en momentos específicos de alta demanda para disminuir los costos energéticos y optimizar el uso de la red eléctrica.

A largo plazo, la visión apunta a modelos de energía distribuida, donde vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento puedan aportar energía allí donde la demanda sea mayor.

La startup fue aceptada en SkyDeck, una de las incubadoras vinculadas a University of California, Berkeley, con una tasa de aceptación cercana al 0,5 % entre miles de postulaciones anuales, es uno de los programas de incubación más competitivos de Silicon Valley. Las startups que han pasado por SkyDeck han obtenido en conjunto más de US$ 2.700 millones en financiamiento.

“Ahora estamos dedicados al emprendimiento al cien por ciento. La idea es seguir creciendo y eventualmente hacer una ronda de inversión más importante”, explicó Sebastián.

Sebastián Bardacosta, graduado de Ingeniería en Telecomunicaciones, obtuvo una beca ANII-Fulbright para cursar un MBA en Berkeley Haas

El desafío de animarse

Sebastián reconoce que uno de los momentos más complejos fue el propio proceso de admisión. “Lo más difícil es entrar. Una vez que te aceptan, todo es más en bajada”, aseguró.

También señala que la cultura uruguaya suele contrastar con la forma en que los estadounidenses comunican sus ambiciones. Mientras en Uruguay predomina una actitud más cauta, en Silicon Valley es habitual encontrarse con personas que piensan en moonshots: proyectos con objetivos extremadamente ambiciosos, capaces de transformar industrias enteras o resolver problemas que parecen imposibles.

Acá la gente dice con total naturalidad que va a revolucionar una industria o crear una tecnología que cambie la forma en que vivimos. Muchas veces parecen ideas imposibles, pero son justamente esas personas las que terminan logrando cosas extraordinarias.

Convivir con personas que piensan en esos moonshots lo llevó a reflexionar sobre el síndrome del impostor y sobre la importancia de permitirse pensar en grande.

“Hay compañeros que llegan con objetivos que parecen inalcanzables. Capaz que muchos no lo logran, pero todos apuntan muy alto. Esa forma de pensar, de animarse a perseguir metas enormes, es una de las enseñanzas más valiosas que me llevo de Silicon Valley.”

Sebastián Bardacosta, graduado de Ingeniería en Telecomunicaciones, obtuvo una beca ANII-Fulbright para cursar un MBA en Berkeley Haas

Volver para aportar

Aunque su estadía en Estados Unidos se extenderá hasta la finalización del MBA, prevista para 2027, Sebastián tiene previsto regresar a Uruguay. “Voy a volver. Capaz me quede un tiempo más haciendo entrenamiento académico, pero la idea es regresar”, afirmó.

Su experiencia en Silicon Valley también le permitió valorar el papel de los ecosistemas emprendedores y de los espacios que conectan emprendedores, inversores y mentores.

Si no tenés lugares que conecten emprendedores, inversores y mentores, es muy difícil que surjan nuevas empresas.

En ese sentido, destacó el rol de iniciativas como el Centro de Innovación y Emprendimientos de la Universidad ORT Uruguay y consideró que fortalecer este tipo de espacios puede contribuir al desarrollo del emprendedurismo y la innovación en el país.

Para Sebastián, la experiencia en Berkeley no solo implica una formación académica de primer nivel, sino también la posibilidad de comprender cómo funcionan algunos de los ecosistemas de innovación más dinámicos del mundo y pensar cómo esas experiencias pueden aportar al desarrollo de Uruguay.