De emprendedor a inversor ángel

11/02/2026
Después de consolidar su recorrido como fundador de Credifama, Elías Margolís, graduado de Analista Programador, atraviesa hoy una nueva etapa profesional: la de inversor ángel activo en startups digitales.
De emprendedor a inversor ángel

Tras invertir USD 200.000 en cuatro empresas durante el último año, planea incrementar su apuesta en 2026, profundizando su vínculo con el ecosistema emprendedor uruguayo.

“Me di cuenta de que donde más valor aportaba no era en la operativa diaria, sino en la estrategia. Eso me permitió buscar nuevas oportunidades”.

Cuando la estrategia pesa más que la operación

Elías comenzó su camino profesional desarrollando software, pero con el crecimiento de su empresa su rol fue mutando. El equipo técnico ganó autonomía y él pasó a concentrarse en decisiones estratégicas, marketing y modelo de negocio.

“Como analista programador podés crecer desarrollando, liderando tecnología o gestionando equipos. En mi caso, el equipo ya estaba preparado y yo empecé a aportar más desde lo estratégico”, señala.

Esa transición fue clave para dar el salto hacia la inversión: menos horas en la ejecución cotidiana y más foco en detectar oportunidades, analizar negocios digitales y acompañar emprendedores.

Qué mira un inversor ángel

A la hora de invertir, Elías es claro: no todas las ideas tienen las mismas chances de prosperar. Por eso, prioriza indicadores que reduzcan el riesgo.

El primer factor es el equipo. Un buen equipo puede cambiar el producto, pivotear y seguir intentando hasta que funcione.

El segundo gran filtro es la validación comercial.

“La etapa más difícil es pasar de la idea a algo que alguien esté dispuesto a pagar. Yo prefiero entrar cuando esa validación ya ocurrió”.

Por eso, invierte principalmente en B2B SaaS y productos digitales nicho, modelos que conoce y que considera más predecibles a la hora de escalar.

Inversiones con foco en negocios digitales escalables

Entre las empresas en las que invirtió se encuentran proyectos de software, educación online y plataformas digitales con alcance regional. Todas comparten una lógica común: modelos claros, tracción comprobada y potencial de crecimiento.

Para 2026, el plan es continuar en esa línea. “Voy a seguir apostando a B2B SaaS y educación online en nichos específicos, con la idea de repetir la inversión del año pasado e incrementarla”.

Acompañamiento estratégico y humano

Su rol como inversor no se limita al financiamiento. Elías participa activamente en el crecimiento de las empresas en las que invierte, con reuniones semanales, análisis de métricas, estrategia comercial y definición de palancas de crecimiento.

Trabajo mucho en el crecimiento, marketing y estrategia, pero también en lo humano. Emprender es muy estresante y no todo pasa por lo técnico.

En algunos casos, incluso compra acciones a los fundadores. “Después de años sin recuperar inversión, el desgaste es enorme. Comprar una parte de esas acciones puede aliviar mucho esa presión”.

Inteligencia artificial y el nuevo rol del analista programador

Además de su faceta como inversor, Elías tiene una mirada muy clara sobre cómo la inteligencia artificial está transformando el perfil del analista programador.

El rol no desaparece, muta. El analista programador se convierte en una especie de director tecnológico de múltiples inteligencias artificiales.

Según explica, hoy un desarrollador puede orquestar agentes de IA que programan, testean, diseñan y despliegan productos en tiempos impensados hasta hace poco.

“En una semana podés hacer lo que antes llevaba un año. Pero para eso tenés que entender el producto, los requerimientos y cómo coordinar esas herramientas”.

El futuro, dice, está menos en escribir código línea por línea y más en liderar técnicamente productos complejos, un perfil cercano al de Technical Lead o Product Manager.

Ecosistema emprendedor y mirada regional

Muy vinculado al ecosistema local, Elías participa activamente en espacios como el Centro de Innovación y Emprendimientos, Ingenio, URUCAP y Endeavor.

Uruguay tiene un talento enorme. Mi tesis hoy es crecer desde Uruguay hacia América Latina: mismo idioma, mercados grandes y equipos muy sólidos”.

Un camino que recién empieza

A diez años de su primer emprendimiento, que no prosperó, Elías asume esta nueva etapa con perspectiva.

“Emprender implica fracasar. Lo importante es seguir intentando hasta que algo funcione”.

Hoy, como inversor ángel, su objetivo es claro: acompañar al talento digital, fortalecer el ecosistema y generar más negocios tecnológicos escalables desde Uruguay hacia la región.

Estoy recién empezando este camino. Se aprende todos los días, pero la oportunidad es ahora.