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Invertir en Biotecnología, una nueva apuesta

17/11/2022
En 2018 surge la oportunidad para el graduado de Ingeniería en Biotecnología, Nicolás Tambucho, de ocupar un puesto como CEO en una startup, RADBIO. Un emprendimiento biotecnológico que tiene como objetivo desarrollar una biomolécula innovadora para el tratamiento de enfermedades fibróticas y autoinmunes que no tienen cura, como por ejemplo la Esclerosis Sistémica.
Nicolás Tambucho, graduado en Biotecnología

En ese entonces se instaló en Sunchales en Santa Fe, Argentina, donde tiene la sede la incubadora CITES (Centro de Innovación Tecnológica Empresarial y Social), perteneciente al Grupo Sancor Seguros, que lo acogió.

Esta biomolécula que descubrieron y desarrollaron podría ser la cura para las más de 2,7 millones de personas que tienen esta enfermedad y que afecta a individuos entre 25 y 50 años. Posteriormente podría ampliarse a otras patologías fibróticas, ya que se une y neutraliza a una citoquina llamada TGF-beta, conocida como el “regulador maestro de la fibrosis”.

“Se caracteriza por una fibrosis en la piel y articulaciones, lo que genera dolor, deformación física e incapacidad. Luego avanza a otros órganos como el pulmón, disminuyendo la capacidad respiratoria del paciente, quien pasa a necesitar asistencia para respirar, siendo la fibrosis pulmonar la principal causa de muerte”, explica Nicolás Tambucho sobre la enfermedad.

Desde hace ya cuatro años siguen las etapas de investigación y fueron consiguiendo cada vez más evidencia de su efectividad en distintos modelos de fibrosis, como, por ejemplo: de piel y pulmonar (en el contexto de la Esclerosis Sistémica), hepática, en cicatrización de heridas, e incluso cuentan con evidencia de su efecto antitumoral en cáncer de colon y mama.

Además, Nicolás hace énfasis en los estudios de seguridad con los que ya cuenta la molécula, realizados en modelos animales. “Es y sirve para cuando se hagan los estudios posteriores que requieren las entidades regulatorias.”

Pero emprender en Biotecnología es un camino un poco más complejo que otras áreas, o al menos más caro, y se necesita más financiación por parte de empresas e incubadoras.

“Los estudios que realizamos y las distintas etapas regulatorias para desarrollar un biológico son muy caras”, explica Nicolás, “por eso ahora nos vamos a buscar fondos a San Francisco en Estados Unidos y nos instalaremos precisamente en la incubadora MBC biolabs”.

Ya hicieron un primer paso siendo aceptados en esta incubadora, que admite entre 8 a 10 emprendimientos por años, Nicolás lo llama hacer un soft landing, porque no es fácil instalarse en otro país y acceder a redes de negocios locales si no tenés contactos.

MBC biolabs lleva incubadas 246 startups que han levantado alrededor de 11 mil millones de dólares. “Sus partners y sponsors son grandes farmacéuticas como Johnson y Johnson, AbbVie, BMS, entre otras.”

El desafío para Nicolás, que es quien se instalará allá, comenzará en febrero. En ese momento empezará a desarrollar las redes de negocio y mostrará todo el paquete tecnológico que tienen.

“Necesitamos captar el interés de Venture Capitals, y lo bueno es que estos inversores son especialistas en inversiones de alto riesgo en desarrollo farmacéutico.”

“Todas las inversiones en Biotecnología son a largo plazo, el inversor no puede esperar un rédito en dos o tres años, pero son de las más rentables sin dudas, se puede multiplicar por 20 o 30 la inversión realizada en seis o siete años”.


Premios y actualidad

Pero antes de emprender este viaje, RADBIO ha recibido inversiones públicas y privadas en Uruguay y Argentina, entre ellas de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). En diciembre de 2021 ganaron el Premio César Milstein, entregado en Argentina a la investigación en biotecnología con impacto en la salud humana, y en octubre de este año el premio Banco Nación a Soluciones Innovadoras Apuntadas a Personas.

Entrega del premio Banco Nación

Además, el contexto no puede ser mejor, ya que desde el gobierno uruguayo se plantea que el país sea un hub no solo de tecnología sino de biotecnología. Así lo afirmó el presidente en el Test & Invest Uruguay Business Summit de Punta de Este organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y lo remarcó Omar Paganini ministro de Industria, Energía y Minería.

Lacalle Pou señaló durante el evento que algunos temas relacionados con la tecnología ya están avanzados y que “ahora tenemos que ir a la próxima frontera, aquellos que siguen pensando fuera de la caja, el Internet de las Cosas, la biotecnología, entre tantas otras que son de interés de nuestro país”.

“Un fármaco que sea descubierto y desarrollado desde cero y que pueda acaparar el mercado global son muy pocos, se pueden contar con una mano los proyectos que existen de este tipo en Latinoamérica”, explica Nicolás.

“Creo que nuestra ida a Estados Unidos en busca de inversiones puede funcionar como puente para otros emprendimientos biotecnológicos y además ayudar a posicionar a Uruguay y la región en el mapa de la biotecnología global.”