La beca se otorga desde 2018 a la estudiante con mayor puntaje en la Prueba de Aptitud Académica (PAA) y busca incentivar la participación de mujeres en áreas tecnológicas.
En su caso, eligió Ingeniería en Telecomunicaciones, motivada por su interés en comprender cómo funciona la comunicación moderna y por la combinación entre programación y trabajo práctico que ofrece esta área de la ingeniería.
Cuando recibió la noticia, la emoción fue inmediata. “Sentí felicidad, principalmente, y también orgullo. No solo por el beneficio económico sino también por el aspecto académico que me permitió ganar la beca”, cuenta Delfina.
El interés por las telecomunicaciones
Aunque siempre supo que quería estudiar ingeniería, definir la especialidad fue un proceso más largo. “Elegí Ingeniería en Telecomunicaciones porque presenta una combinación entre programación y un aspecto más hands on que la diferencia de otras ramas de ingeniería”, explica.
Su interés también se consolidó al estudiar fenómenos físicos vinculados a la comunicación. “Siempre me interesó cómo funciona la comunicación moderna y cuando estudié el tema de ondas electromagnéticas en física me di cuenta de que esta era la carrera que más se adecuaba a lo que me gustaba”.
Matemática y física como punto de partida
El interés por la ingeniería no surgió de un momento puntual, sino de una inclinación temprana hacia ciertas áreas del conocimiento. “Siempre tuve claro que quería estudiar algo relacionado con las matemáticas y la física”, señala.
Durante el liceo, esas materias terminaron de confirmar su vocación. “Las matemáticas siempre fueron la materia en la que más me destacaba. Cuando tuve física por primera vez, en tercero de liceo, me di cuenta inmediatamente de que era algo que me interesaba”.
Más adelante, al comenzar el bachillerato de ingeniería, terminó de reafirmar su decisión. “Al principio dudaba si era algo que me iba a gustar, pero una vez dentro confirmé que efectivamente era lo que quería estudiar en el futuro”.
Prepararse para la prueba
La beca se otorga a la estudiante con mejor desempeño en la Prueba de Aptitud Académica, y Delfina preparó ese proceso mientras rendía los exámenes del Bachillerato Internacional.
“Habiéndome presentado a la beca en noviembre, mi proceso de inscripción y estudio ocurrió durante el mismo tiempo en el que estaba dando los exámenes del bachillerato, lo cual creo que me preparó de antemano para la PAA”.
“El método de estudio más efectivo fue realizar las pruebas y ejercicios de ejemplo que estaban en la web de ORT, enfocándome principalmente en aquellos que me resultaban de mayor dificultad”.
De esa experiencia se lleva una conclusión clara: “Practicar hasta poder perfeccionar aumenta la efectividad y permite saber a qué te vas a enfrentar al momento de dar la prueba y cómo hacerlo”.
Un mensaje para más mujeres
Aunque la presencia femenina en ingeniería ha crecido, todavía sigue siendo menor que la masculina. Para Delfina, eso no debería ser un obstáculo.
“El mensaje principal es que, si estudiar ingeniería es algo que quieren hacer, lo hagan. Que no se dejen llevar por la baja presencia de mujeres, sino que usen eso como un impulso para destacarse aún más dentro del área”.
También destaca que cada vez hay más mujeres en estas disciplinas. “Cada vez el número de mujeres estudiando ingeniería es mayor y eso es gracias a aquellas que dejaron de lado los estereotipos y decidieron estudiar lo que verdaderamente querían”.
Comenzar una nueva etapa
A pocos meses de empezar la universidad, Delfina espera con entusiasmo esta nueva etapa, tanto en lo académico como en lo personal.
“Tengo altas expectativas sobre esta nueva etapa, tanto en el aspecto social como académico. Voy a conocer mucha gente nueva, lo que abre paso a formar nuevos vínculos y amistades con personas fuera de la ‘burbuja’ del liceo”.
En el plano académico, lo que más le entusiasma es profundizar en los temas que la llevaron a elegir ingeniería. “Por más que el bachillerato nos orienta al futuro, en la universidad es donde se va más allá. Me interesa profundizar en los conocimientos previamente estudiados y comprender mejor la importancia de la física y las matemáticas en la comunicación moderna”.